Instan al Ejecutivo a que reglamente la ley de Enfermedades Poco Frecuentes

El diputado nacional Dante González (FPV – Mendoza) elevó un proyecto de resolución para instar al Ejecutivo nacional a que reglamente la ley de Enfermedades Poco Frecuentes. Se trata de una normativa que fue promulgada de hecho un mes después de su sanción, el 29 de julio de 2011, pero que todavía no se reglamentó.

La ley 26.689  busca promover «el cuidado integral de la salud de las personas con Enfermedades Poco Frecuentes (EPOF) y mejorar la calidad de vida de ellas y sus familias». La iniciativa establece la creación de un Plan de Asistencia Integral que incluye centros de referencia en todo el país. Persigue el objetivo de garantizar el acceso a un diagnóstico temprano y una mayor capacitación médica para detectar este tipo de enfermedades.

La normativa entiende como enfermedades poco frecuentes aquellas que afectan a menos de una persona cada dos mil habitantes. Dada su escasa frecuencia de aparición, son diagnósticos son difíciles de efectuar correctamente y existe la posibilidad de confundir los síntomas de las EPOF con otras más comunes.

Al respecto, Gonzalez fundamentó la importancia de reglamentarla debido a que solo se diagnostican las enfermedades que se conocen y que si no se conocen, como puede ser el caso de las EPOF, es imposible lograr el diagnóstico certero. Frente a eso, la creación de los centros de referencia «permitiría ante la sospecha derivar la consulta para que los especialistas puedan realizar un examen exhaustivo y más rápido llegando así a un diagnóstico diferencial», indicó.

A su vez, el legislador por Mendoza relató que en la práctica, si bien las obras sociales y prepagas deberían prestar la atención médica a estas afecciones, «niegan la cobertura ya que no están expresamente incluidas en el Plan Médico Obligatorio (PMO), dado que no se ha creado un listado oficial de EPOF».

En ese sentido, González reconoció el avance que implicó la sanción de esta ley, pero profundizó solicitando su implementación: «Al seguir sin reglamentar, sin ningún paso en dirección al cumplimiento de su espíritu, los pacientes continúan a la deriva y deben recurrir a la judicialización de su salud para poder acceder a prestaciones básicas como estudios, medicación, rehabilitación y otros componentes del tratamiento».

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