Por Senador Nacional UCR Mendoza Julio Cobos

En primer lugar, toda reflexión sobre la cuestión Malvinas debe partir del legítimo e irrenunciable derecho de soberanía de Argentina sobre las Islas, este es el piso de discusión y punto de partida.

Antecedentes históricos, políticos, geográficos y legales avalan nuestro posicionamiento frente a la comunidad internacional y los reclamos deben continuarse en cada una de las vías que corresponda; ONU y OEA principalmente. En este punto vale recordar que este año se recuperó para el patrimonio cultural e histórico de nuestro país, una serie de cartas entre el entonces gobernador de Buenos Aires y quien estaba a cargo de la Gobernación de Malvinas, fechadas en 1767; constituyéndose las mismas en un elemento más del corpus documental que sustenta el reclamo soberano.

En segundo término, la importancia geopolítica, económica y estratégica de las Islas son evidentes, como también lo son los derechos legítimos sobre ella. Por eso la cuestión Malvinas no debe abordarse con una mirada sólo al pasado sino fundamentalmente hacia el futuro. Malvinas y el resto de las Islas del Atlántico Sur constituyen enclaves marítimos estratégicos para Argentina y no deben ser considerados como algo aislados o ajenos al territorio nacional.

Por otra parte, no podemos esperar que frente a las mismas acciones, los resultados sean diferentes. Esto nos obliga a ser reflexivos y buscar nuevas alternativas, explorar nuevos caminos que nos acerquen a las Islas. Durante muchos años se ha mantenido el statu quo sobre este tema y no logramos avances concretos. Durante el 2014 tuve la oportunidad de viajar a Malvinas, de conocerlas y de estar más cerca de ellas. Algunos no compartieron esto, insistiendo con una postura de inmovilidad que no ha obtenido ningún resultado. No sólo volvería a viajar sino que además creo que es algo que deben hacer la mayor cantidad de compatriotas; acercarse a las Islas y que ellas se acerquen a nosotros. Recuerdo y traigo como ejemplo una excelente iniciativa de un grupo de alumnos de una escuela de La Plata que en su viaje de egresados, decidieron viajar a Malvinas.

Por último, entiendo que la recuperación de las Islas Malvinas no es ni será un proceso rápido, probablemente pasen muchas generaciones antes que esto se consiga, pero es nuestra obligación hacer los aportes que podamos para estar un paso más cerca de este objetivo. Por ello, es necesario mantener viva la Memoria de Malvinas, en las escuelas, en los medios de comunicación, en lo cotidiano; y quienes ocupamos una función pública debemos analizar alternativas y realizar propuestas que, en el marco de una política de Estado, ayuden a la recuperación de las Islas Malvinas.

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