La  conversación  en  Twitter  sobre  el  Debate: Macri y Espert las figuras, Fernández perdió la capacidad de instalar temas, Del Caño con mejor performance y Lavagna y Centurión sin un impacto considerable.

El formato del debate ha favorecido la utilización de discursos organizados por la lógica de las redes. Lejos de la discusión política seria, la limitación temporal y la imposibilidad de intercambios favoreció la utilización de un lenguaje pensado para ser convertido en memes y temas de conversación en las redes. En ese juego ​Macri y Espert fueron las figuras​.

En Twitter se produjo una profunda polarización respecto del primer debate que parece terminar de delinear un escenario electoral en el que los dos candidatos principales aumenten su caudal de votos. En Twitter ​Macri ​fue el candidato más mencionado con un 52% del total de tweets y ​Alberto Fernández fue el eje del 36,8% de las publicaciones. Esto supone una profundización de la polarización, entre los dos candidatos aumentaron un 24% del volumen de las menciones respecto del primer debate, quitándole importancia a la participación de todos los demás.

Las reglas del debate televisivo distribuían el tiempo en parte iguales entre los candidatos. En Twitter, donde esas reglas no corren, lo que generó más conversación puede explicarse a través de tres factores: la fuerte polarización entre Mauricio Macri y Alberto Fernández, la coordinación de acciones por parte de militantes de ambos bandos para instalar temas y encuadres a los temas, y la importancia de la lógica del meme y las declaraciones que construyen imágenes fuertes de manera concisa durante el debate, y que tienen un impacto instantáneo en las redes.

Espert, quien obtuvo un 2% de votos en las PASO, extremó su discurso duro en disputa directa con Gómez Centurión y generó algunos momentos de alto impacto (apelación directa a Grabois, propuesta de eliminación de la coparticipación, llamado a que Macri y Fernández se abracen, apelación a Zaffaroni) que se articulan muy bien con la lógica de funcionamiento de Twitter y que le generaron un gran volumen de conversación y menciones.

A pesar del peso de Espert en la conversación en Twitter los puntos centrales de su discurso no lograron salir de la plataforma digital ni incidir de manera considerable en la agenda pública. Por lo que el efectismo de su intervención solo puede leerse como exitosa en los términos propios de la plataforma y contrastado con la gran diferencia entre los votos obtenidos y el volumen de la conversación generado.

Gómez Centurión sin la posibilidad de hacer eje en contra del aborto legal no logró un gran impacto en la conversación y se mantuvo por debajo del 6% de las menciones. Donde estos dos candidatos sí lograron influenciar fue en los temas y ejes de campaña de Mauricio Macri.

Nicolás Del Caño mejoró notablemente su participación en el debate respecto del domingo pasado, pero cayó en la participación de la conversación en Twitter, también ​víctima de la profundización de la polarización​. En este segundo debate Del Caño focalizó sus críticas con mayor énfasis en Macri y esto generó que los usuarios vinculados a la burbuja del Frente de Todos no lo mencionan con tanta frecuencia como en el primer debate, donde un eje de la discusión fue la poca crítica de Del Caño a Macri. Además, los usuarios dentro de la burbuja de Juntos por el Cambio no reaccionaron masivamente a las expresiones de Del Caño por estar principalmente focalizados en polarizar con Alberto Fernández y en promocionar sus propios hashtags.

Alberto Fernandez durante este segundo debate perdió en Twitter la capacidad de definir la agenda vinculada a su figura. ​Entre las primeras 20 palabras asociadas a su nombre la única línea positiva se organizó en torno a #albertopresidente, mientras que en el resto se vió la repercusión de los ataques que vinieron de Macri y Espert principalmente. Allí podemos ver que las principales palabras son: Espert, Indec, Gabinete, Efedrina, Procesamientos. Si bien Alberto Fernández generó un gran volumen de conversación, los tweets que lo mencionaron positiva o negativamente giraron en torno a temas no propuestos por el candidato sino por expresiones de Macri y Espert principalmente.

 

En el siguiente gráfico vemos los emojis más utilizados en vinculación con las menciones a cada candidato. Destacan los emojis celebratorios de las expresiones de cada candidato, mostrando también que los emojis son más utilizados por aquellos que están a favor que los que quieren decir algo negativo del candidato. La presencia de la bandera y el brazo en el caso de Macri se articula con su campaña del #SíSePuede y la iconografía que viene utilizando en redes, y muestra también el grado de cohesión interna en la utilización de estos recursos que muestra el oficialismo. En el caso de Fernández los emojis aparecen más desideologizados que las expresiones del candidato, los dedos en V aparecen recién el puesto número 9. Las manitos hacia abajo y a la derecha presentes en varios habla de usuarios que eligen replicar videos o tweets en los que los candidatos de expresan directamente, sin comentar en tweets originales sino a través de retweets citados o retweets simples.


Vemos aquí las comunidades formadas en Twitter a partir de más de 700mil tweets analizados que utilizaron los nombres de los candidatos o el hashtag #DebateAr2019 y otros vinculados al debate. Podemos apreciar dos burbujas principales, una del Frente de Todos (verde) y otra de Juntos por el Cambio (Celeste), y dos burbujas secundarias con mucha mayor dispersión.

A una semana de la elección general el debate generó conversaciones que sostuvieron y profundizaron la polarización entre las principales fuerzas. La burbuja oficialista se ve más consolidada y compacta, mostrando la capacidad organizativa del oficialismo en redes y llama la atención que Espert está dentro de la burbuja de Juntos por el Cambio. Esto da cuenta de una afinidad cognitiva construida por retweets de usuarios ligados a Juntos por el Cambio hacia Espert, pero también una afinidad ideológica (por cercanía en el eje horizontal). Espert fue en este caso un tema que se potenció desde Juntos por el Cambio allí donde el candidato liberal apuntaba a Alberto Fernández. En el centro podemos ver las comunidades de seguidores de Gómez Centurión, Espert y Del Caño, de menor cantidad, menor peso y menor nivel de organización que los polos centrales.

Los dos primeros debates obligatorios en Argentina han mostrado que lejos de plantear un espacio de debate político real en el que se contrasten posiciones, de lo que se trata es de exposición televisiva de compartimentos estancos en los que cada candidato expone sin necesidad de diálogo con los demás. Esto plantea una dificultad para generar encuadres dentro de cada tema que puedan trazar un eje sobre el que se discutan políticas públicas. En cambio, cada candidato dice lo que quiere para que luego le toque el turno al siguiente y cambie radicalmente el encuadre del tema, dificultando la construcción de un relato lógico y favoreciendo el efectismo de algunas frases y la búsqueda de construir imágenes concisas y rápidas que prendan en el debate sobre el debate en Redes Sociales. En este sentido, la participación de Macri generó una serie de momentos bajo la misma lógica utilizada la semana pasada al hablar de “narcocapacitación” en referencia a los dichos de Kicillof sobre el narcomenudeo. El discurso político bajo el formato del debate televisivo tiende a formatos que buscan incidir en la agenda mediática y de las redes a partir de frases de impacto, imágenes fuertes y de rápida comprensión y gestos que puedan ser convertidos en memes. En esta lógica quienes terminaron ganando fueron Macri y Espert, y el gran perdedor ha sido Lavagna, que no supo o no quiso adaptarse a esta dinámica. Se perdió también la posibilidad de real discusión sobre las políticas públicas que van a afectar nuestra vida cotidiana.

 

Pablo Elián Carrasco es Consultor en Comunicación Política, Lic. en Comunicación, Director Pez Comunicación.

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