Un Proyecto de Ley propone reducir la Jornada Laboral: ¿De qué se trata? ¿Cómo funciona en otros países?

Este miércoles, el diputado del Frente de Todos, Hugo Yasky, presentó un proyecto de ley que propone la reducción a 40 horas semanales de la carga laboral de los trabajadores de todo el país. La medida propuesta por el diputado pretende que la reducción horaria se aplique sin bajar salarios.

Con el objetivo de “distribuir más equitativamente un bien escaso como el empleo”, el diputado Hugo Yasky anunció la presentación del proyecto mediante su cuenta oficial de Twitter en la que a su vez explicitó los motivos que vislumbró para proponerlo.

Sobre el proyecto, el Diputado también argumentó: «El impacto positivo en el ambiente está estudiado: reducción de combustión, del gasto de energía y de la circulación de gente. La posibilidad de tener una vida menos alienada representaría beneficios incuestionables para lxs trabajadorxs y la sociedad en su conjunto». Y añadió: «También beneficiaría a los grupos empresarios: el ensayo sobre la reducción de la jornada laboral en Islandia demostró una mejora en la productividad».

Agregó además que «la duración del trabajo no podrá exceder de ocho horas diarias o cuarenta horas semanales para toda persona ocupada por cuenta ajena en explotaciones públicas o privadas aunque no persigan fines de lucro».

El otro Proyecto

Existen otra iniciativa con estado parlamentario y remite a 6 horas diarias y 36 semanales de labor.

La misma surge de la diputada (FdT) y dirigente de la Asociación Bancaria (AB) Claudia Ormachea, quien destacó el proyecto de su par Hugo Yasky como factible de ensamblarlo con el suyo, destacando que es fundamental la «multiplicidad del debate que enriquezca la futura disposición».

Ormachea evaluó incluso la posibilidad de que el trabajador pueda optar por uno de las variantes, 6 horas, 36 semanales o 4 días sería lo más aconsejable en cuanto a la diversidad de sectores. «Un proyecto no se opone al otro», aclaró.

Además consideró necesario que el empresariado deje de lado una mirada «economicista», donde priva el «costo laboral y la productividad», porque el eventual esparcimiento que derivará de la reducción de la jornada laboral redundará en el mercado interno, por consumo y también por mejor predisposición para el trabajo.

«No tengo dudas que será ley. Lo relevante, como en toda norma laboral, es que su contenido y alcances sean puntuales. Suele ocurrir que, con lo dicho a medias, el empleador lo aprovecha para sí» sostuvo Ormachea.

 

Voces a favor y en contra

Consultado sobre la propuesta El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, no la descartó como herramienta para incrementar el empleo mientras que el sector empresario, atento al costo laboral graficó: menos jornada menos salario.

En tanto, su par de la Provincia de Buenos Aires, Mara Ruiz Malec, también consideró es posible abrir tal discusión: «Se trabaja muchas horas y eso no siempre redunda en una mayor productividad», sostuvo.

Por otro lado, desde el sector sindical, los Camioneros Hugo y Pablo Moyano reaccionaron contra la intención del gobierno de la Ciudad para la reducción de horas labor en los servicios de recolección de residuos.

En esta línea, el titular de la UIA, Daniel Funes de Rioja, su primera carta de rechazo a la iniciativa del oficialismo en el Congreso. El también referente de la Copal dijo que a menor cantidad de horas trabajadas «se implicaría también proporcionalizar el salario, con su pertinente reducción».

El empresario apuntó que «no hay experiencia internacional que permita afirmar su conveniencia u oportunidad» incluso apuntando que en nuestro país, de prosperar esa norma, «sólo se estaría repartiendo el trabajo registrado que existe en la actualidad».

Por último, el titular de la secretaría académica de la carrera de Relaciones de Trabajo ( UBA), Luis Roa, alertó «la reducción es sin merma salarial». «Es importante que una reforma apunte a desterrar las jornadas promedio, bancos de horas o todo subterfugio que implique en los hechos licuar el limite diario de la jornada laboral», señaló.

¿Qué sucede en el mundo?

Islandia

En Reikiavik, la reducción de horas de trabajo sin recortes de salarios fue un éxito, al igual que en empresas de otros países.

En Reikiavik, la reducción de horas de trabajo sin recortes de salarios fue un éxito, al igual que en empresas de otros países

El éxito de la implementación de la reducción de la jornada laboral se dio también en el mejor balance que encontraron los empleados entre su vida personal y el trabajo.

Japón

Microsoft fue la empresa que implementó la reducción de la jornada laboral a cuatro días y los resultados fueron más que exitosos: los trabajadores mejoraron la productividad y mantuvieron sus sueldos.

Perpetual Guardian fue una de las emprsas pioneras en este modelo al probar la semana laboral de lunes a jueves sin reducir el sueldo y, desde 2018, el éxito fue rotundo.

Como resultado, aumentó la productividad de los empleados y estos se mostraron más satisfechos al poder tener más tiempo para sus vidas privadas.

Además, se redujo el nivel de estrés entre los 250 empleados de la empresa.

Con la llegada de la pandemia, la ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardernm, propuso que el modelo se implementara a todas las empresas para promover el turismo interno y doméstico y reactivar la economía.

Estados Unidos

Como ejemplos, la cadena de comida rápida Shake Shack, experimentó con la jornada de cuatro días en algunas de sus sedes de Las Vegas en marzo del 2020. El objetivo era “atraer, retener y encontrar empleados de alta calidad», explicó su CEO, Randy Garutti.

Los resultados fueron tan buenos que ahora un tercio de los locales implementan el modelo.

La empresa de software de gestión de proyectos Basecamp, solo aplica la jornada de cuatro días durante los meses de verano. Su CEO, Jason Fried, enfatizó que, durante ese tiempo, la productividad de sus trabajadores se incrementa de forma notable.

Suecia

El experimento de reducción de jornadas laborales se llevó a cabo en trabajadores de geriátricos durante dos años, con 6 horas diarias, sin reducción de salarios.

Al volver a la jornada de ocho horas, empleados aseguraron sentirse “más cansados” y que “durante la prueba, todo el personal estaba mucho más feliz y con más energía».

Durante esos dos años de prueba:

Se registraron menos bajas por enfermedad.

 Aumentó la productividad.

 Se organizó un 85% más de actividades para los pacientes.

Francia

La jornada laboral semanal en Francia es de 35 horas, – aunque no se aplica en todas las empresas – y las extras empiezan a contar desde la hora 36.

Dinamarca

El denominado “país más feliz del mundo” redujo su semana laboral a 37 horas y no está bien visto que los empleados se queden trabajando horas extras.

Alemania

En Alemania, el máximo de horas de trabajo semanales es de 40 y una jornada diaria no supera las ocho horas. Además, cuentan con un descanso de media hora cada seis trabajadas. La productividad en el país es altísima.

Según el ranking de la OCDE, Alemania es uno de los países con menos horas trabajadas, con un promedio de en 34,3 horas semanales, ubicándose por detrás de los Países Bajos, Dinamarca y Noruega.

Noruega

En Noruega, la jornada laboral semanal no puede superar las 40 horas semanales ni las 9 horas diarias. La media de trabajo en Noruega ronda las 33,8 horas semanales.

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