Una ley urgente para mejorar la salud de la población. Por Cecilia Moreau

¿Por qué es importante aprobar la Ley de Promoción de Alimentación Saludable? Porque, según la Encuesta de Factores de riesgo de 2019 del Ministerio de Salud, en Argentina mueren unas 697 personas por día por Enfermedades No Transmisibles relacionadas con la alimentación. Es decir, personas que mueren por comer y beber productos comestibles con exceso de azúcar, grasa de mala calidad y sal.

Porque el consumo de sal en Argentina es el doble de lo que propone la Organización Mundial de la Salud como máximo, y este exceso se debe a la cantidad de productos de paquete que lo tienen en demasía y no lo sabemos, incluidos los dulces.

Porque la evidencia indica que los ultraprocesados están relacionados a diabetes, distintos tipos de cáncer y problemas cardíacos.

Porque, si observamos detenidamente los ingredientes que figuran en letra minúscula en los paquetes, descubriremos que nos están engañando: creemos que comemos frutas cuando en realidad se trata de colorantes y perfumes, que comemos nutrientes cuando solo hay aditivos. Productos que venden salud en realidad no la promueven.

Porque solo el 13% de la población comprende la información nutricional de los ultraprocesados; dato que revela la vulneración del derecho al acceso a la información del consumidor.

Este proyecto establece que los alimentos y bebidas analcohólicas deberán incluir un sello de advertencia por cada nutriente crítico que contengan en exceso. El sello adoptará la forma de octógonos de color negro y los valores máximos establecidos deberán cumplir los límites del Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud. Esta manera de brindar la información nutricional, de forma simple y comprensible, es la que tiene la mejor evidencia científica hasta ahora disponible.

Además, hace especial hincapié en los entornos escolares. ¿Por qué? Porque cuatro de cada diez chicos en edad escolar tiene exceso de peso, y las tasas de obesidad infantil crecen al ritmo del aumento del consumo de ultraprocesados.

Tenemos que empezar a desovillar, a deconstruir, la cultura alimentaria en la que vivimos para mejorar nuestra calidad de vida. Estas etiquetas apuntan en ese sentido, buscan estimular mejores hábitos y brindar la posibilidad de tomar decisiones informadas.

Diputada Nacional, vicepresidenta del Bloque Frente de Todos