En el marco de la reunión informativa de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto, presidida por la diputada Cornelia Schmidt Liermann, se decidió crear una subcomisión, integrada por representantes de los bloques parlamentarios, que se encargará del tratamiento del proyecto de ley de Libertad Religiosa, enviado por el Poder Ejecutivo.

El secretario de Culto de la Nación, Santiago de Estrada, brindó detalles sobre el texto propuesto por el Gobierno. Al respecto, aseguró que «esta iniciativa cuenta con el acuerdo mayoritario de todos los cultos, desarrolla el derecho humano fundamental de libertad religiosa para todos los ciudadanos y es una demanda histórica de todas las confesiones religiosas».

Para De Estrada, el contenido de la nueva ley de culto «promueve los valores que el papa Francisco predica en el mundo como el respeto por la diversidad, la libertad religiosa y el diálogo».
El diputado Diego Bossio remarcó que “poder discutir esta ley después de muchos años es de importancia para la democracia. Y para ello, hay que tener una metodología amplia, sin descalificación, ser tolerantes y respetar profundamente las decisiones de cada persona”.

En tanto, el legislador Marco Lavagna sostuvo que “el peor error sería llevar la discusión del proyecto sobre la libertad religiosa a una cuestión electoral”. Y luego afirmó que “debemos respetar las diferentes creencias”.

En esa línea, Guillermo Carmona dijo que “no es bueno comenzar a debatir la iniciativa informando cada uno si es creyente o no. Considero que, sin estar en un año electoral, este tema no generaría ciertas dudas, por ello sería ideal que se trate después de octubre”.

Luego, las diputadas Elisa Carrió y Karina Banfi coincidieron en darle también al proyecto giro a la comisión de Asuntos Constitucionales.

Por su parte, bloques de izquierda expresaron su rechazo y solicitaron abrir el debate a quienes no están de acuerdo y que la convocatoria sea abarcativa, no sólo a los partidos que forman parte del Congreso de la Nación, ni de los cultos mayoritarios, sino también a las distintas organizaciones que se oponen, para manifestar su postura.

Entre otras cuestiones, la nueva ley de culto contempla la creación de un Registro Nacional de Entidades Religiosas (RENAER) con la inscripción y personalidad jurídica de las entidades religiosas de forma voluntaria y gratuita. Esto implicará, entre otras cosas, las exenciones fiscales que tenían las asociaciones o personas jurídicas preexistentes.

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