El gobierno Macri acaba de dar a conocer en estos días un documento por el que propone 10 puntos de Acuerdo Pre-electoral dirigido en principio a los candidatos opositores – y a la Clase Política en general – pero extensivo también a gobernadores de provincia, sectores empresarios, sindicatos, Iglesia Católica y otros cultos.

El propósito primario y expreso de esta oferta de diálogo – una iniciativa tardía y enmarcada en la Crisis de Deuda a la que la propia administración macrista ha llevado al país1 – es salvar su propia supervivencia política hasta las Elecciones de Octubre y tratar a la vez de condicionar al futuro gobierno (cualquiera sea su signo) a los lineamientos de base del arreglo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta convocatoria de un gobierno fallido ante la perspectiva cierta de una debacle electoral trata de presentarse ante la opinión pública – por parte de la tríada Gobierno-Oposición-Medios manejada por el Establishment – como una necesidad de dar señales de consenso debido a la supuesta persistencia de una inestabilidad financiera producto de la incertidumbre política cuando, en la realidad, la cosa es al revés: es la Crisis Financiera – y concretamente la Nueva Crisis de Deuda del Gobierno Macri – la que genera incertidumbre política.

CONTEXTO DEL DOCUMENTO

El abierto fracaso económico-financiero del gobierno Macri – derivado de su política de Gobernar con Deuda – llevó nuevamente a la Argentina a un estado de default o cesación de pagos en Abril del 2018 (a dos años de gestión), forzó la toma de toda una serie de medidas monetarias, cambiarias y bancarias contradichas con sus promesas, formulaciones y expectativas vendidas a la opinión pública, y condujo a un acuerdo de préstamo Stand-By (SBA) con el FMI para poder cubrir su supervivencia hasta las elecciones presidenciales de Octubre de este año.

En sus términos concretos, se trata de una de las situaciones financieras y políticas más lastimosas a las que haya llegado un gobierno en la historia reciente de nuestro país –

resultado directo de su política de endeudamiento en gran escala y sin capacidad de repago – y que ahora trata de ser mantenida a ultranza con el salvataje del FMI.

El Arreglo con el FMI de Junio del 2018 fue reformulado en Octubre pasado a raíz de su incumplimiento inicial, fue modificado después con la revisión de Diciembre, vuelto luego a replantear en Marzo de este año y actualmente está sujeto a eventuales nuevos cambios frente a la posición de un gobierno que trata desesperadamente de enmascarar la gravedad de la situación existente en materia de Endeudamiento y Economía Financiera merced al sostenimiento del FMI, del gobierno norteamericano y de la Banca que lucra con la continuidad de la nueva Crisis de Deuda que vive el país.2

El SBA del FMI cubre así parte de la crisis financiera y cambiaria que castiga hoy a la Argentina y que, paradójicamente, está en gran medida acentuada por el propio arreglo vigente con el Fondo.

Con el agravante que el FMI estaría aquí apartándose incluso de sus propios reglamentos internos dado que los préstamos Stand-By se adjudican con el objeto de atender desequilibrios transitorios de Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos mientras que en nuestro caso el principal destino de los desembolsos está siendo no sólo la de un préstamo-puente para mantener el pago de servicios estructurales de la Deuda Pública sino, peor aún, al sostenimiento del Tipo de Cambio, mecanismo éste que sirve para financiar la Fuga de Capitales de la Argentina.3

CONTENIDO DEL DOCUMENTO

La propuesta de los 10 puntos Macri – dirigida fundamentalmente a la oposición política con representación parlamentaria – está formulada como una Carta personal del presidente con pedido de opinión a los principales dirigentes para despejar – según dice – algunas dudas que existen sobre nuestro país. 4

De la lectura de estos puntos – sobre los cuales el presidente pide respuesta – surge claramente que los mismos son, en los hechos, una suerte de síntesis de los compromisos ya asumidos por el gobierno macrista con el FMI y los Acreedores Financieros del Estado pero sobre los que se pretende que los dirigentes opositores se expidan para dejar pegada así también su responsabilidad futura al respecto.

Vamos a analizar muy brevemente, punto por punto, qué dicen y cuál es el significado de cada uno de ellos (aunque en los casos que no se ameriten mayores observaciones y/o comentarios aclaratorios, éstos van a ser reducidos a una mínima expresión dado que la mayoría de estos puntos habla por sí mismo):

1. LOGRAR Y MANTENER EL EQUILIBRIO FISCAL, TANTO EN LA NACIÓN COMO EN LAS PROVINCIAS.

La fórmula de Equilibrio Fiscal es engañosa porque en realidad el acuerdo con el FMI sólo compromete en firme el denominado Déficit Fiscal Primario Cero, esto es, el Déficit del Estado Central sin contar el pago de los Intereses de la Deuda Pública, por lo que el Resultado Financiero negativo sigue existiendo.5

Esta mención es doblemente engañosa o incierta porque las obligaciones de Deuda Pública – incluyendo las contraídas con el propio FMI – se toman sin demostración alguna de capacidad de repago y porque la cuenta de Intereses a Pagar aumenta en forma vertiginosa sin que exista garantía alguna sobre el crecimiento de su monto, que es el principal componente del desequilibrio fiscal, razón por la que, en principio, no se puede garantizar el Déficit Final Cero.

Por otra parte, no es competencia de los dirigentes políticos ni futuros gobernantes modificar los compromisos existentes con las Provincias que – cualesquiera sean las opiniones que se tengan al respecto – están respaldados ya por convenios internos de las mismas y/o directamente suscriptos con la Nación y ratificados además por los contratos de Deuda Pública Provinciales de las jurisdicciones endeudadas con sus acreedores, garantizadas con recursos propios de las mismas y/o del Gobierno Nacional y abarcadas incluso en el arreglo con el FMI.

En síntesis, que lo que se pide en forma provocativa en este punto es simple y llanamente conocer y dejar comprometida la posición de los candidatos acerca de pautas, convenios firmados y vigentes de la Nación y de las Provincias que no se podrían modificar.

2. SOSTENER UN BANCO CENTRAL INDEPENDIENTE EN EL MANEJO DE LOS INSTRUMENTOS DE POLÍTICA MONETARIA Y CAMBIARIA, EN FUNCIÓN DE SU PRINCIPAL OBJETIVO QUE ES EL COMBATE A LA INFLACIÓN HASTA LLEVARLA A VALORES SIMILARES A LOS DE PAÍSES VECINOS.

Esto es textualmente un Diktat – un dictado, en alemán – del FMI y la Banca Internacional: una premisa ideológica, política y técnica del Sistema Financiero Global para garantizar la servidumbre irrestricta ante los capitales especulativo-financieros al amparo de que los Estados no puedan desarrollar Políticas Monetarias, Cambiarias y Bancarias propias.

Una iniciativa en este sentido – bajo la forma de Proyecto de Ley (PL) – ya fue enviada al Congreso por el Poder Ejecutivo Macri, en línea con el pacto firmado con el FMI.

En cuanto al supuesto objetivo del combate contra la Inflación – un objetivo en el que precisamente la administración Macri ha fracasado en forma abierta – cabe observar que el principal responsable del problema inflacionario argentino hoy es el propio gobierno macrista, a través de la permisividad absoluta de las remarcaciones privadas de precios, del aumento de los precios y tarifas de los servicios públicos, de la mayor presión tributaria, de las sucesivas devaluaciones con traslado a precios, del aumento de las tasas de interés y del aumento del gasto público derivado del incremento inmanejable de los servicios de la Deuda Pública.

Esta política inflacionaria del gobierno Macri ha sido a la vez la principal herramienta gubernamental para producir una baja en los Salarios Reales, de las Jubilaciones/Pensiones y del costo de los Planes Sociales, licuando o abaratándolos

medidos en dólares, con la consiguiente caída del Consumo, la Producción y el Empleo: un caso típico de Estanflación provocado por las Políticas de Ajuste.

3. PROMOVER UNA INTEGRACIÓN INTELIGENTE CON EL MUNDO, TRABAJANDO PARA EL CRECIMIENTO SOSTENIDO DE NUESTRAS EXPORTACIONES.

Este texto es tan neutro como inoperante e innecesario de comentarlo, salvo para resaltar el hecho que la mentada integración con el Mundo hasta ahora nunca ha demostrado en los hechos ser precisamente inteligente por parte de la Argentina porque los principales problemas económico-comerciales y financieros que tiene hoy nuestro país no son derivados de haberse cerrado al Mundo sino al revés, derivados de haberse abierto e insertado en el Mundo.

Por otra parte – e independientemente de que nadie se va a oponer al crecimiento de nuestras exportaciones – sí cabe observar que la actual política de negocios internacionales macrista, de base liberal, no sólo no ha mejorado sustancialmente los niveles de la Balanza Comercial sino que además lo que ha ido logrando es una mayor primarización de nuestras exportaciones.

4. RESPETO A LA LEY, LOS CONTRATOS Y LOS DERECHOS ADQUIRIDOS CON EL FIN DE CONSOLIDAR LA SEGURIDAD JURÍDICA, ELEMENTO CLAVE PARA PROMOVER LA INVERSIÓN.

Éste es uno de los puntos-clave del compromiso que se pretende obtener de los candidatos opositores: la firma de un virtual cheque en blanco que le garantice al gobierno Macri – y con él a los grupos económico-financieros con los cuales viene celebrando todo tipo de contrataciones (cuyo contenido exacto en la mayoría de los casos se desconoce) – la impunidad frente a las posibles irregularidades y/o negociados acordados por la actual administración.

Formular un punto de compromiso de este tipo no solamente resultaría una obviedad sino que permite incluso inferir la sospecha que el actual gobierno trata así de cubrirse de la eventualidad que, una vez concluido su mandato, se vea expuesto a circunstancias análogas a las de la corrupción kirchnerista.

5. CREACIÓN DE EMPLEO FORMAL A TRAVÉS DE UNA LEGISLACIÓN LABORAL MODERNA, QUE SE ADAPTE A LAS NUEVAS REALIDADES DEL MUNDO DEL TRABAJO SIN PONER EN RIESGO LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES.

Otra obviedad que, dada su formulación, no dice nada en sí misma pero que está en línea con el compromiso ya asumido con el FMI de enviar al Congreso un PL de Reforma Laboral cuyo sentido básico – cualesquiera terminen siendo luego los resultados del debate parlamentario – sea lograr la reducción de los Costos Laborales de las Empresas.

Es una forma de asegurarle al FMI que si el actual gobierno no puede lograr la aprobación de la llamada Reforma Laboral, sí lo haga la administración siguiente.

6. REDUCIR LA CARGA IMPOSITIVA NACIONAL, PROVINCIAL Y MUNICIPAL, EMPEZANDO POR LOS IMPUESTOS DISTORSIVOS.

Este punto directamente es burlesco: ningún político se va a pronunciar nunca a favor de aumentar ni mantener la Carga Impositiva en los tres órdenes de gobierno así como tampoco sobre el mantenimiento de Impuestos Distorsivos.

Pero que un gobierno como el actual – que se ha jactado de haber obtenido del Congreso el dictado de una ampulosamente llamada Ley de Reforma Financiera (a fines del 2017, y con el apoyo de gran parte de la oposición) trate ahora de dejar pegada a la oposición con medidas que el propio gobierno está revirtiendo (como el caso de las retenciones, derechos de importación y otros) es sinceramente contradictorio, poco serio y no se comprende su sentido.

7. CONSOLIDACIÓN DEL SISTEMA PREVISIONAL SOSTENIBLE Y EQUITATIVO QUE DÉ SEGURIDAD A LOS JUBILADOS ACTUALES Y FUTUROS.

Lo mismo que el punto 5 – sobre Reforma Laboral – éste es también un compromiso ya asumido por el gobierno Macri con el FMI y que obviamente se busca mantener en el futuro.

Aunque el texto definitivo, por lógica, dependerá del resultado del pertinente debate parlamentario al respecto, cabe recordar que el objetivo básico de la también mentada Reforma Previsional es bajar el Gasto Público del Sistema, cosa que ya ha comenzado con la actual administración reduciendo los ingresos jubilatorios reales de la clase pasiva argentina.

8. CONSOLIDACIÓN DE UN SISTEMA FEDERAL TRANSPARENTE QUE ASEGURE TRANSFERENCIAS A LAS PROVINCIAS NO SUJETAS A LA DISCRECIONALIDAD DEL GOBIERNO NACIONAL DE TURNO.

Otra obviedad que ni merecería comentarios: el actual gobierno se jacta de haber mejorado la distribución real de la mayoría de las transferencias a provincias – directas e indirectas o discrecionales – dentro del Sistema de Coparticipación Federal de Impuestos.

Hay sucesivos Pactos Fiscales al respecto y se dice han sido solucionados ya prácticamente todos los problemas importantes del Sistema, por lo que se supone que ningún candidato vaya a poner siquiera en duda la validez, vigencia y/o alcance de los acuerdos existentes.

Desde la Reforma Constitucional de 1994 el Poder Ejecutivo y el Congreso están en deuda con el Pueblo Argentino por no haber dictado todavía una nueva Ley de Coparticipación, cuyos plazos están largamente vulnerados.

Que una administración saliente pretenda ahora – a último momento – querer comprometer a los candidatos políticos a una conformidad de este tipo es tan poco serio como inoperante, dado que los verdaderos acuerdos discrecionales que desarrollan todos los gobiernos no se dan ya sólo por privilegios particulares (como otrora los ATN-Aportes

del Tesoro Nacional) sino por favorecimientos bilaterales a través de las prioridades de Obras Públicas y de Infraestructura, de Planes de Asistencia Social y de facilitación del endeudamiento local, entre otras modalidades (como el caso paradigmático actual del gobierno Macri con respecto a la gobernación de María Eugenia Vidal en la Provincia de Buenos Aires y/o del Jefe de Gobierno de la CABA, Rodríguez Larreta, favorecidos por el Gobierno Central).

9. ASEGURAR UN SISTEMA DE ESTADÍSTICAS PROFESIONAL, CONFIABLE E INDEPENDIENTE.

Hoy en día, es impensable que algún candidato político – ni siquiera del Kirchnerismo – vaya siquiera a poner en duda un punto de este tipo.

10. CUMPLIMIENTO DE LAS OBLIGACIONES CON NUESTROS ACREEDORES.

Este último es, en realidad, el primero y más importante de todo el decálogo dictado por el FMI al presidente Macri para confeccionar su Carta a los opositores políticos: asegurarle a los Acreedores Financieros del Estado que los compromisos asumidos por el actual gobierno y los anteriores que todavía permanezcan vigentes no van a ser puestos en duda.

Estas obligaciones, que conforman una Deuda Pública enorme e impagable y llevada nuevamente a una situación de default por la administración Macri, están constituidas por contratos financieramente incumplibles por razones de Insolvencia e Iliquidez fiscal, títulos que siguen – al menos formalmente – bajo investigación de la Justicia Federal (como el caso de la Causa Olmos II y conexas), que fueron y siguen siendo suscriptas bajo condiciones usurarias leoninas y bajo cláusulas en su mayoría desconocidas (tanto por el Tesoro Nacional como por el Banco Central, las Provincias/Municipios, Empresas del Estado, etc.), que están en su mayoría fundadamente sospechadas de irregularidades que debieran llevar en principio a una necesaria auditoría de las mismas y que en gran parte han sido asumidas por funcionarios superiores responsables actuando en conflicto de intereses con los Acreedores Financieros del Estado.

En síntesis, que este punto – el punto clave del préstamo-puente SBA del FMI para sostener al gobierno Macri hasta las Elecciones de Octubre sin caer en Default – no solamente explica el resto de los puntos del decálogo dictado por el FMI sino que constituye la base del acuerdo de salvataje del Fondo y que con esto busca su ratificación incondicional a futuro.

Hasta aquí las principales observaciones y/o comentarios – expuestas con la mayor brevedad posible – acerca de la Propuesta Macri-FMI a la Clase Política Argentina.

PERSPECTIVAS Y PROYECCIONES

Ante el fracaso de la Política Económico-Financiera del gobierno Macri, la nueva Crisis de Deuda producida bajo su gestión y los condicionamientos del FMI para el salvataje de su

mandato hasta fin de este año el presidente ha dirigido esta Carta a los fines de comprometer a los candidatos políticos ante los Acreedores Financieros del Estado.

Es una maniobra tan burda y elemental que no merece abundarse en comentarios sobre la misma y cuyas notas principales han sido desarrolladas en el presente trabajo.

Con este documento, el FMI le exige en la práctica al presidente Macri básicamente tres cosas:

1. El cumplimiento a rajatabla de sus directrices – pactadas en el SBA – a cualquier costo financiero y hasta sus últimas consecuencias (un requisito que se está cumpliendo a razón de una cuota de pago de Intereses de la Deuda Pública de más de 5.500 Millones de Pesos por Día entre la Tesorería y el BCRA).

2. La continuidad de la intervención – total y absoluta – de las Cuentas Fiscales de la Argentina por parte del FMI, tal como hoy en día se está llevando a cabo. Y

3. El compromiso de la nueva administración de gobierno que resulte electa en Octubre próximo – cualquiera sea su signo político – a mantener los lineamientos y obligaciones asumidas por el gobierno macrista.

Para ello, se descuenta que la primera acción a desarrollar por el futuro gobierno sería una renegociación del SBA con el FMI – que le permitiría al Fondo mantener su función de Auditor de los Acreedores Financieros de la Argentina – y encarar una nueva reestructuración de la Deuda Pública en su conjunto: una suerte de nuevo Megacanje – o su variante de multiplicar las refinanciaciones actuales – que pudiera tener la forma de un Nuevo Plan Brady (con formas o variantes de privatizaciones incluidas, aún con la posibilidad fáctica de un BCRA de tipo mixto).

Pero todo pronóstico a este respecto es muy conjetural porque lo primero que el presidente Macri tendría que garantizarle al FMI a través de esta maniobra conjunta de los 10 puntos es obtener la aquiescencia de este documento de compromiso futuro por parte de la Clase Política ya que, caso contrario, los capitales financieros internacionales – mandatarios del Fondo – podrían llegar a obligarlo a ser él quien tenga que encarar aceleradamente las reestructuraciones de Deuda que pugna por traspasar a sus sucesores, que le organicen nuevas corridas cambiarias y/o directamente que lo obliguen a adelantar las elecciones (cosa que condicionaría en forma aún peor a la nueva administración entrante).

Pero reiteramos aquí la idea que – dado el secreto institucional que impera en todo lo inherente al problema del Endeudamiento Público – sólo se pueden analizar hechos y no conjeturas o posibilidades.

Mientras tanto, como dijimos, la tarea de la Tríada Gobierno-Oposición-Medios es hacerle creer a la Gente que la culpa de toda esta Crisis no es la Deuda sino la incertidumbre política, invirtiendo así la cruda realidad de que es la Deuda la verdadera causa de fondo de esa incertidumbre política.-

 

Lic. Héctor L. GIULIANO

 

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ANEXO: TEXTO DE LA CARTA DEL PRESIDENTE MACRI SOBRE PROPUESTA DE LOS 10 PUNTOS A LA CLASE POLÍTICA (7.5.2019).

El presidente Mauricio Macri envió una misiva con sus «10 puntos de acuerdo» a varios precandidatos presidenciales y amplió la convocatoria a los 24 gobernadores, a empresarios, a Iglesias (católica y evangélica), y a la cúpula de la CGT.

El texto completo de la carta de Macri:

«La Argentina ha logrado a lo largo de los años algunos acuerdos básicos que permitieron fortalecer nuestra democracia. El consenso democrático que cerró las puertas a experiencias autoritarias, la Asignación Universal por Hijo, el rechazo a la violencia política, la alianza estratégica con el Mercosur, por dar algunos ejemplos.

Pero claramente hemos tenido problemas para acordar sobre cuestiones básicas de nuestro desarrollo económico. Nuestra historia en este tema ha tenido muchos fracasos, convirtiendo nuestro país en una paradoja mundial por la falta de desarrollo y la pobreza pese a nuestros recursos y nuestras potencialidades.

Por ello, cada vez que se acerca un proceso electoral, existen muchas dudas sobre nuestro futuro. Los argentinos y el mundo quieren tener más claridad y certeza de que hemos podido dejar de discutir algunas cosas que ya no se discuten más en la mayor parte de los países.

Por eso le quiero pedir que pueda expresarse sobre estos diez puntos que consideramos imprescindibles para despejar algunas de esas dudas que existen sobre nuestro país.

Estos puntos no son un plan de gobierno, ni una propuesta electoral, ni un contrato de adhesión. Son una invitación para que podamos despejar algunos temas esenciales de nuestras discusiones. Confío en que desde la madurez democrática podremos dar una muestra de acuerdo que nos permita darle mayor tranquilidad a los argentinos.

1. Lograr y mantener el equilibrio fiscal, tanto en la Nación como en las provincias.

2. Sostener un Banco Central independiente en el manejo de los instrumentos de política monetaria y cambiaria, en función de su principal objetivo que es el combate a la inflación hasta llevarla a valores similares a los de países vecinos.

3. Promover una integración inteligente con el mundo, trabajando para el crecimiento sostenido de nuestras exportaciones.

4. Respeto a la ley, los contratos y los derechos adquiridos con el fin de consolidar la seguridad jurídica, elemento clave para promover la inversión.

5. Creación de empleo formal a través de una legislación laboral moderna, que se adapte a las nuevas realidades del mundo del trabajo sin poner en riesgo los derechos de los trabajadores.

6. Reducir la carga impositiva nacional, provincial y municipal, empezando por los impuestos distorsivos.

7. Consolidación del sistema previsional sostenible y equitativo que dé seguridad a los jubilados actuales y futuros.

8. Consolidación de un sistema federal transparente que asegure transferencias a las provincias no sujetas a la discrecionalidad del Gobierno Nacional de turno.

9. Asegurar un sistema de estadísticas profesional, confiable e independiente.

10. Cumplimiento de las obligaciones con nuestros acreedores.

Desde ya que estamos abiertos a escuchar agregados o aportes que usted considere que refuercen el mensaje de previsibilidad que podemos dar, ya que esto implica el inicio de una conversación abierta».

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