A través de un comunicado de Unidad Ciudadana, la ex presidenta y senadora electa se refirió a la situación actual del ex vicepresidente y criticó duramente al gobierno al decir que utilizan al Poder Judicial «para perseguir dirigentes opositores”, con el fin de “atemorizar a los dirigentes de la oposición para que sean sumisos ante la segunda fase del ajuste que se busca implementar”.

Cristina manifestó que “se ha vulnerado (o se ha terminado) el Estado de Derecho y la división de poderes”, y calificó los sucesos de los últimos días como “una maniobra de disciplinamiento como pocas veces se ha visto en la historia de nuestro país”.

A la hora de repasar, enumeró: “Tan sólo en la última semana en Argentina, el Poder Ejecutivo ha logrado correr de su cargo a la procuradora general Alejandra Gils Carbó, y suspendido a uno de los únicos jueces que se atrevió a fallar contra el brutal tarifazo en servicios implementado desde el año pasado, Luis Arias, juez en lo Contencioso de La Plata”.

Sobre el caso de Boudou en sí, la legisladora electa recordó que el juez que ordenó su detención, Ariel Lijo, es quien también investiga la causa del Correo Argentino, en la que la familia del presidente, con él incluido, están procesados “como dueños de la empresa SOCMA, que tiene una deuda de 70 mil millones de pesos” con la empresa postal, “que el propio jefe de Estado intentó auto perdonarse”.

“En este punto es claro que la actual situación procesal del presidente Macri, en cuanto a la posibilidad de obstrucción de la Justicia en causa propia, es infinitamente más grave, por cierta, concreta y efectiva, que la del exvicepresidente”, añadió Cristina., y sostuvo al respecto que, “esta más que claro que la privación de la libertad del ex vicepresidente no tiene nada que ver con la causa por la que se lo investiga». Definió el proceso como «una clara maniobra intimidatoria y extorsiva que tiene por objetivo disciplinar a los dirigentes sindicales y de la oposición política, especialmente a los legisladores, para que voten precarización laboral e impuestazo, que arruina economías regionales y encarece consumos populares”.

“Hoy Argentina asiste a un gran show político, mediático y judicial digitado desde el Gobierno, que consta de dos claros objetivos. Por un lado, atemorizar a cualquier dirigente opositor que intente oponerse a esta segunda fase de ajuste y embestida contra los derechos de los trabajadores. Por otro, distraer a la ciudadanía argentina imponiendo una agenda judicial, mientras se implementan en el plano económico y político las distintas reformas anunciadas días atrás contra los trabajadores, los jubilados y la sociedad en general”, explicó la ex mandataria.

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