Diputados| Mónica Schlotthauer asumió tras la renuncia de Nicolás del Caño (Video)

Durante la Sesión Especial de Diputados, de este jueves, la sindicalista Mónica Schlotthauer volvió a ocupar su banca del Partido Socialista de los Trabajadores, un año y medio después de su anterior experiencia legislativa, tiempo en el cual se convirtió en noticia por haber retomado su trabajo en el sector de limpieza de la estación ferroviaria de Once.

Con 57 años, la funcionaria juró delante del presidente de la Cámara, Sergio Massa, para ocupar el cargo al que renunció Nicolás del Caño. Tiene mandato hasta diciembre 2021 y se sumará al interbloque de izquierda en el que reporta también Juan Carlos Giordano.

Vale recordar que Schlotthauer había finalizado el 10 de diciembre de 2019 su primer período como diputada nacional y al salir no fue designada al frente de ningún área del Estado, no se incorporó al directorio de una empresa ni fundó una consultora. Tampoco se quedó en el Palacio Legislativo como asesora de algún compañero de bancada. En cambio, un mes después, escoba y pala en mano, regresó a su antiguo puesto de trabajo en Once.

«Fue un gusto compartir estos años con usted», saludó el titular de la Cámara baja, Sergio Massa, a Del Caño que se encontraba presente en el recinto. Luego, ante los saludos de sus excompañeros que los vivaron desde sus bancas «Nico, Nico», Massa agregó: «Veo que deja sobre todo en las compañeras mujeres un gran recuerdo».

Schlotthauer juró con una fórmula que incluyó una crítica a la polémica frase expresada ayer por el presidente Alberto Fernández ante el presidente español, Pedro Sánchez.

«Por la memoria de los 30.000 desparecidos, por mis compañeros del glorioso PST y juro defender los derechos de las mujeres, los trabajadores y los pueblos originarios que construyeron estas tierras antes de que llegaran otros en los barcos. Por el socialismo y un gobierno de los trabajadores», dijo la flamante diputada.

La flamante Diputada nació en Isidro Casanova, partido de La Matanza y sigue viviendo allí. De niña era católica y de adolescente cambió la Biblia por el Manifiesto Comunista. Se sumó a la militancia de izquierda en el Partido Socialista de los Trabajadores hacia el final de la última dictadura militar y ya en democracia comenzó su carrera sindical. Fue delegada durante más de diez años en el Sanatorio Antártida, hasta que la despidieron durante el gobierno de Carlos Menem.

En 2005 se fue a vivir a Venezuela, para apoyar a la Unión Nacional de Trabajadores, una joven central sindical que cobraba fuerza en esos años: “Me mantenía el entusiasmo de lo que pasaba políticamente. Fue un proceso extraordinario, lo que hizo el pueblo venezolano es la contracara de lo que hicieron los dirigentes chavistas”, dice la exdiputada y reconoce que volvió al país por la dificultad de mantenerse económicamente. Estaba “cagada de hambre”, en sus propias palabras.

A su regreso, ingresó a trabajar en el área de limpieza del ferrocarril Mitre y luego pasó al Sarmiento. Allí retomó su trabajo sindical, como delegada de la Lista Bordó, que conduce Rubén «El Pollo» Sobrero y su militancia política en Izquierda Socialista, el partido de corriente morenista que integra el FIT Unidad.

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