Después de anunciar que se implementará el uso de las pistolas Taser en aeropuertos y trenes, el Gobierno nacional dio otro paso en cuanto a Seguridad se refiere. Quiere reflotar un proyecto que tuvo su planteo inicial en el 2017 por el propio presidente Mauricio Macri: un nuevo Régimen Penal Juvenil.

La principal novedad en la letra del texto, tiene que ver con la baja de la edad de imputabilidad: de 16 años pasará a 15, para los delitos más graves; y no a 14 como impulsaba el sector más duro. En el oficialismo aspiran a que el consenso con un sector del peronismo federal les permita avanzar en el Congreso. Y descuentan que el kirchnerismo se opondrá.

El proyecto
Aquellos delitos cometidos por adolescentes mayores a 15 años y menores de 18, serán reprimidos con una pena máxima de 15 años.

Criterio de escalas por edad:
A los 15 años: serán imputables únicamente por delitos considerados graves, como homicidios, violaciones, lesiones gravísimas, secuestros extorsivos y robos con armas de fuego. Los adolescentes que reciban una condena de prisión, no compartirán celdas con adultos.
Entre los 16 y los 18 años: serán imputables siempre y cuando no se trate de un delito cuya pena máxima de prisión es igual o menor a tres años. Los adolescentes podrán ir a la cárcel cuando cometan un hecho reprimido en el Código Penal con una pena máxima igual o mayor a diez años.
Menores de 15 años (inimputables): para quienes cometan delitos reprimidos con penas de hasta 10 por el Código Penal, habrá un programa de asistencia a través de la intervención de equipos interdisciplinarios (integrados por médicos, psicólogos, psicopedagogos, docentes, especialistas en adicciones y trabajadores sociales) para acompañar a los chicos y evitar que continúen desarrollándose en torno al delito.

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