29 de mayo de 2024

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Para que el ciudadano tenga el control.

Hipólito Solari Yrigoyen recibió la distinción “Domingo Faustino Sarmiento»

El senador nacional Alfredo Luenzo otorgó la Mención de Honor “Senador Domingo Faustino Sarmiento” al Dr. Hipólito Solari Yrigoyen, la más importante distinción que entrega el Senado de la Nación desde 2004, como reconocimiento a personas físicas o jurídicas del quehacer cultural, deportivo, profesional y académico, por su obra emprendedora destinada a mejorar la calidad de vida de sus semejantes, de las instituciones y de sus comunidades.

El Dr. Hipólito Solari Yrigoyen, entronca su vocación cívica con dos ancestros notables de la historia política argentina, Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen, de los que es sobrino bisnieto y sobrino nieto, respectivamente.

Ha sido y es, uno de los dirigentes de nuestro país que más y mejor conoce dos de las problemáticas fundamentales que han marcado a la democracia Argentina desde 1983 a la fecha: la violación de los derechos humanos por parte del terrorismo de estado y el reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas

Solari Yrigoyen formó parte del núcleo fundacional del movimiento Renovación y Cambio de la Unión Cívica Radical que tuvo como principal figura a Raúl Alfonsín.

Luenzo resaltó su activa participación en defensa de los derechos humanos, como abogado de presos políticos y su rol como senador, desde donde se opuso a las reformas laborales que otorgaban mayor poder a las organizaciones sindicales afines al poder, “lo que le valió múltiples ataques y atentados contra su persona, secuestro y tortura durante la dictadura militar y luego el exilio hasta el retorno de la democracia”.

Fue designado con el título “Doctor Honoris Causa”, por la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de la Patagonia y por el Colegio Público de Abogados de Puerto Madryn.

“Luego de su expulsión se radicó en París, donde permaneció hasta la restauración de la democracia y se convirtió en una de las mayores referencias de los exiliados argentinos, dirigiendo el periódico La República, desde el que convocó a personalidades políticas, intelectuales y culturales, de origen nacional e internacional, a reflexionar sobre el retorno de la democracia en nuestro país como única salida posible a la dictadura militar”, recordó Luenzo.

Por su consecuente lucha, en el plano internacional, el Dr. Solari Yrigoyen integró el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas entre 1999 a 2006, siendo vicepresidente del mismo los dos últimos años.

“El Dr. Solari Yrigoyen es un hombre de la democracia y un férreo defensor de los derechos humanos, una demostración concreta que los hombres y mujeres pueden ser coherentes en sus ideas y consecuentes en sus actos”, continuó Luenzo.

“Y en definitiva, más que mil palabras, nos convendría rescatar el vívido ejemplo de conducta que es la trayectoria de este ilustre tribuno…Todo momento es bueno para hacer un balance del desempeño de la Democracia. Y los últimos 34 años nos dejan un saldo que obliga a volver a las fuentes”, agregó.

“Solari Yrigoyen es tal vez el último de aquellos memorables políticos y legisladores argentinos que debemos emular, urgentemente. Si se me permite, al mismo nivel de Alfredo Palacios, o Lisandro de la Torre…, dueños de una imborrable coherencia entre los pensamientos y la acción”, concluyó Luenzo.

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