La situación económica por un lado, que ha mejorado bastante desde mayo hasta aquí, el elegido por Cristina Fernández –Alberto Fernández- como candidato a presidente por el Frente de Todos, que no suma sino más bien resta; el tendal de Intendentes del conurbano bonaerense que no pudieron sumar un solo peón en las listas que confeccionó Máximo Kirchner, el enojo con el candidato a gobernador Axel Kicillof, de los Barones. La marca ineludible de Cristina en las bajadas de líneas. El salto de Sergio Massa del Frente Renovador al cristinismo, que no suma más de 3 puntos hoy. La buena elección de Mauricio Macri en su compañero de fórmula, el senador peronista, Miguel Ángel Pichetto, que le suma mucho más que votos a Cambiemos, le aporta coherencia política al espacio y en donde él mismo se ha cansado de decir que llega para sumar al proyecto de país del Presidente.

El viaje a Japón, donde el G20 recibió a la Argentina como hace años no ocurría con un mandatario argentino; el acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur, en donde Macri puso toda su energía para que el tratado se concretara, deberán pasar muchos años para que se levante la cosecha, pero el camino es el correcto, nada se consigue de la noche a la mañana, ni haciendo acuerdos con Venezuela e Irán; en las antípodas de las dos Argentinas está el kirchnerismo, que muestra a su candidato visitando al expresidente Lula en prisión, falta que pase por Perú a saludar a Alberto Fujimori, que se dé una vueltita por Bélgica para encontrarse con Rafael Correa, ex presidente de Ecuador, y de vuelta por el cementerio para dejarle unas flores a Alan García, recientemente fallecido al quitarse la vida, todos están donde están por corruptos. Estas son las dos caras de la moneda.

En el mientras tanto se mandaron hacer encuestas propias del gobierno, el cual no quiere difundir, por decisiones que se tomaron en la Jefatura de Gabinete; pero ya se sabe que el oficialismo perdería las PASO por 2 puntos. Ahora bien, si en los 35 días que restan para el 11 de agosto, el kirchnerismo comete algún nuevo error o salen a hablar los impresentables y el gobierno se sigue manejando con el criterio de ‘gestión’ en forma permanente, se podría alcanzar el triunfo en las PASO y ganar la elección en primera vuelta el 27 de octubre con un rotundo triunfo de María Eugenia Vidal sobre Kicillof y Macri aventajando por varios cuerpos a los Fernández. Y como dijo Pichetto, ese sería el fin del kirchnerismo.

La estrategia del gobierno es marcar la cancha y dar a conocer definitivamente qué se hará en los próximos 4 años a nivel nacional, adelantar entre 5 y 10 temas de Estado para el futuro de la Argentina e ir viendo –es decisión de Macri y Peña- si se van dando los nombres de los futuros integrantes del gabinete, los cuales ya están en la cabeza del jefe de Estado, serán personalidades que pegará muy fuerte en el electorado, con los cuales piensa transitar los primeros 100 días del futuro gobierno, donde la educación, la economía, la salud, las obras públicas, la seguridad y una materia que Macri la define hoy como base de partida de los próximos 50 años, volver a la cultura del trabajo, con las herramientas más poderosas que tienen los argentinos, su mano de obra puesta al servicio de la producción de un nuevo país con el que soñó siempre la conducción de Cambiemos.

Nunca se estuvo tan cerca que un Presidente no peronista sea reelegido; si ello ocurre, la sociedad argentina habrá logrado mucho más que atravesar una elección, esa sociedad valiente, sin temores, con muchas ganas de vivir en el gran país que se merecen, habrá logrado definitivamente la dignidad de toda una nación.

Claudio Hugo Naranjo – Escritor, periodista

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