La comisión de Viviendas se renió con beneficiarios del Plan PROCREAR y dio dictamen a su proyecto

Este martes en la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados beneficiarios del Plan Procrear se presentaron en el marco del tratamiento de una normativa para solucionar falencias en las asignaciones, un cuadro de situación por el que vienen realizando diversas denuncias.  
El grupo de beneficiarios denunciantes presentaron el martes pasado 260 notas individuales ante el Comité que regula el plan. La comisión dio dictamen a un proyecto que amplia las asignaciones por obras que quedaron inconclusas.

En el número de junio de NCN, enviados especiales de este medio anticipaban las denuncias de parte de ellos.

Aquí la nota:

La pesadilla de la casa propia

Un grupo de beneficiarios del plan procrear denuncia todos los meses envía una carta a los legisladores contando los pesares que viven tras la transición de cambio de mando en el Ejecutivo. El reclamo que se renueva todos los meses, llegó a la redacción de NCN y por ellos nos hacemos eco.

El plan Pro.Cre.Ar Bicentenario nació como una solución habitacional y que beneficiaría a miles de argentinos; a quienes se les hace imposible llegar a la casa propia. Surgido hace cuatro años y por el cual se construirían más de 400 mil viviendas; el Programa era y, es implementado por Presidencia de la Nación a través del “Comité Ejecutivo del Fideicomiso integrado por el Ministerio de Producción, Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas, el Ministerio del Interior;  y el Banco Hipotecario, como administrador de los bienes.

Con el cambio de Gobierno, y las internas del traspaso y transición, cientos de programas y políticas sociales se vieron afectados, y uno de ellos fue el Pro.Cre.Ar. Miles de beneficiarios quedaron en el medio de las disputas políticas, la realidad social, y expuestos a la actualidad económica. Por la inflación, la devaluación y la especulación financiera e inmobiliaria, los beneficiarios de todo el país, corren el riesgo de no concretar el sueño de la casa propia.

Algunas de las problemáticas que los beneficiarios vienen afrontando son:

1) Beneficiarios que llevan de 5 a 7 meses esperando la aprobación del Crédito, y como consecuencia del proceso inflacionario han perdido o sufrieron revalúo de las señas y precio de los terrenos, y en algunos casos, los terrenos postulados ya fueron vendidos.

2) Algunos beneficiarios que han recibido la aprobación reciente del crédito, luego de honrar

todos los gastos de escrituración y accesorios –en la línea terreno más construcción- se

encuentran con la realidad de que ni siquiera alcanzarán a completar el 30% de la obra, por la

incidencia del impacto inflacionario.

3) Otros han recibido el 100% de su crédito pero se han quedado con sus viviendas en un 70%, dejando dichas construcciones expuestas a robos y vandalismo. Quienes no podían seguir

pagando un alquiler, debieron mudarse con puntales puestos, falta de aberturas, contrapiso

con carpeta, y baños sin instalaciones propicias.

4) Hay muchos beneficiarios que aún no consiguen el terreno con servicios para presentar su

carpeta, a pesar de que han sido sorteados.

5) Los beneficiarios de los Desarrollos Urbanísticos se encuentran con el problema de ser evaluados y calificados con una segmentación diseñada en el año 2014, y como fruto de la inflación y el aumento de salarios, los sueldos de 2016 son distintos.

6) Y en los últimos días, como consecuencia de la variación de los costos de la construcción –por las causales ya expresadas- el Banco Hipotecario ha advertido a quiénes están por presentar o presentaron recientemente su carpeta, que deben modificar el costo del m2 de construcción llevando el tope de $7500 a $9500, por lo que el monto máximo que otorga el Pro.Cre.Ar de $520.000 sólo alcanzaría para construir una vivienda de 54 m2.

Por estas razones y muchas otras, un grupo importante de beneficiarios pidió con respectivas cartas, al titular de la Anses, el Lic. Emilio Basavilbaso; al Congreso de la Nación; y al propio Presidente de la Nación, Mauricio Macri, lo que se llama un Crédito Complementario. El mismo sería de entre un 25% y un 30% de lo recibido en el crédito original, y bajo esas mismas condiciones. Ya que todos ellos han visto degradadas su condición económica, y saben que ningún banco estaría en condiciones de otorgarle un crédito, menos uno hipotecario.

El argumento de base lo encontraron en los cálculos que ellos mismos recabaron en varias constructoras y Colegios de Arquitectos. La inflación, que crece día a día,  genera desvalorización del crédito recibido y en consecuencia atraso en la finalización de la vivienda. Por lo tanto, una vivienda de 70 m2 en mayo de 2014, costaba $392.000; y en marzo 2016, $777.000; un 50% más del momento en que se actualizaron los montos del Crédito otorgado por Pro.Cre.Ar Bicentenario, este dato proviene como referencia de costos publicados por el Colegio de Arquitectos de Córdoba para el mes de febrero.

Aunque se conoce que todos los presupuestos otorgados por arquitectos y/o empresas constructoras sitúan dicho costo entre los $10.000 y $15.000 el m2, dependiendo la región del país. Y en ese sentido la actualización de la U.O.C.R.A arroja un valor de $ 14.292,17 el m2.

El antecedente de un Complementario, se da en el año 2014, donde se aprobó la salida de un crédito que tuvo en cuenta las actualizaciones de costos, debido al golpe inflacionario de principios de 2014.

Analía, vive en Córdoba, construyó su casa en un pueblo de las sierras llamado La Granja; tuvo que mudarse en enero, debido a los robos sufridos, y al no poder seguir pagando alquiler y las cuotas del crédito al mismo tiempo. “Hablar de una vivienda digna, es hablar de condiciones mínimas para vivir o habitarla.” dice con una mezcla de bronca y cansancio. Y agrega: “El pedido de un préstamo complementario es recuperar mi dignidad de persona cumplidora y trabajadora. No estoy pidiendo un subsidio, pido la oportunidad de regularizar mi situación económica, y pagar deudas adquiridas.”

Daniela vive en Río Ceballos, después de mucho andar, consiguió un terreno en las afueras de esta localidad serrana. En su manzana, gran parte de las casas están hechas por el Pro.Cre.Ar. Tuvieron que cambiar el jardín de sus hijos, mientras que ellos todos los días deben viajar a Córdoba Capital para trabajar. A principio de este año decidieron mudarse, por los mismos motivos que Analía. No podían seguir pagando cuota y alquiler, se mudaron sin las ventanas y sin las puertas, solo con rejas, para resguardar a sus hijos pequeños.

Esta situación se repite en todo el país, en Santa Fé, en Paraná, en Salta, en varias ciudades de la Patagonia, en localidades de la provincia de Buenos Aires, etc. En varios de esos rincones del país, los beneficiarios se juntaron primero por redes sociales, y después personalmente. Constataron que su problemática se repite en diferentes regiones, casi con las mismas características. Préstamos que se otorgaron en tiempo y en forma, no alcanzaban y con el pasar del tiempo, debieron endeudarse aún más para poder lograr cumplir los plazos de la obra.

Es una cuestión de voluntad política. Entienden que con el antecedente del Complementario anterior, la situación por la que están atravesando puede remediarse, solo piden un respiro financiero. Ningún banco los recibe, y les otorga un préstamo porque ya no tienen margen. Les deben a familiares y amigos; y las mutuales locales, los persiguen para que regularicen su situación.

Es totalmente comprensible que el Gobierno Nacional, encabezado por Mauricio Macri, anuncie un nuevo plan habitacional, o un nuevo Pro.Cre.Ar. Pero sin dejar de atender a los que ya fueron “beneficiados” y que están pasando por estas complicaciones. Endeudándose hasta lo imposible; viviendo en condiciones indignas; perdiendo plata, porque la especulación inmobiliaria, se aprovecha de la escasez de terrenos habilitados por el Plan, para ser adquiridos por los beneficiarios.

Mauricio Diaz

Mario Mintz

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