La oposición aprovechó los datos inflacionarios para pegarle al Gobierno

La diputada nacional de Juntos por el Cambio María Eugenia Vidal fue la punta de lanza del macrismo luego de que se dieran a conocer los preocupantes datos de inflación de 2021.

Luego de que el INDEC difundiera que el Índice de Precios al Consumidor de diciembre pasado fue de 3,8%, por lo que la suba de precios acumulada de todo 2021 fue del 50,9%, la ex gobernadora bonaerense señaló: «Dato mata relato».

En esa línea se manifestaron el radical Mario Negri, la presidenta del Pro Patricia Bullrich, el ex ministro de Economía de la Alianza y ahora diputado Ricardo López Murphy y el diputado Fernando Iglesias.

La inflación del 2021 fue de 50.9% y dejará una gran inercia para este año. El presupuesto de Guzmán dice que será 33%. No hay indicios sobre el acuerdo con el FMI ni con los demás organismos multilaterales. Argentina necesita menos sarasa, menos populismo y decir más la verdad.

Un Gobierno aplicando recetas que fracasaron, a bordo de un barco sin rumbo y sin plan, asfixiando con impuestos a los argentinos, con millones de personas que caen día tras día bajo la línea de pobreza. ¿Hasta cuándo, presidente?, sostuvo por su parte Patricia Bullrich.

La inflación “el menor problema” de Macri

«La inflación es el menor de los problemas que voy a tener que enfrentar cuando asuma. La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar. En mi presidencia la inflación no va a ser un tema» sostenía en 2015 un todavía candidato presidencial Mauricio Macri.

Cuatro años después, ya como ex presidente, se confirmó que Macri dejó el gobierno con el índice de inflación más alto en casi tres décadas.

En 2019 fue de 53,8% el nivel más alto desde el fin de la hiperinflación en 1991. La gestión de Cambiemos acumuló una inflación de más del 300% en apenas 4 años

El promedio fue de 40% anual duplicando así el nivel registrado al momento de asumir Macri la Presidencia de la Nación.

La inflación de 50,9% en 2021 es un dato muy duro, pero más dura parece ser la cara de los que no sólo dejaron una inflación récord sin tener una pandemia sino que heredaron una deuda insostenible e impagable de la que no quedó ni un dólar para el beneficio de los argentinos.