En relación a la prohibición de comercialización de agroquímicos establecida por la Subsecretaría de Ambiente de La Pampa, medida tomada a partir del incumplimiento de la Fundación Campo Limpio en la construcción de tres centros de acopio de envases y la adopción de un sistema de trazabilidad de los bidones, el senador pampeano Juan Carlos Marino dio su parecer sobre las responsabilidades y causas de la problemática.

Acá hay culpas compartidas, no podemos acusar solamente a la Fundación Campo Limpio, que desde ya tendrá sus responsabilidades al no cumplir en tiempo y forma con lo reglado en la Ley Nacional 27.279. Esa es una parte de la cuestión, pero tampoco podemos dejar de señalar una situación de falta controles y seguimiento por parte del Gobierno Provincial. Es así, quedó en evidencia la ineficiencia del estado provincial para controlar”.

En ese sentido Marino explicó que “cargar las tintas sobre la otra parte, para lavar culpas y hacerse los desentendidos, no soluciona el problema y nos garantiza que este tipo de situaciones se repita. En este caso la normativa deja en claro que existen varias acciones a aplicar por parte de los organismos provinciales para que se cumpla dicha ley. Al tomar una medida impulsiva e inconsulta, como la prohibición de comercialización de agroquímicos, no tuvieron en cuenta las consecuencias que la misma conlleva para los productores y el riesgo sanitario sobre la producción en curso”.

La disposición incluso queda expuesta porque permite la compra del agroquímicos en provincias vecinas y su aplicación en la nuestra. De esta manera, solo queda prohibida la venta, pero no el uso. No se soluciona nada y la Subsecretaria de Ambiente sigue incumpliendo con los controles pertinentes. Esperemos que, con el tratamiento en la Cámara de Diputados de una nueva iniciativa que regula la actividad, se actualice la legislación pero, por sobre todo, que el Gobierno Provincial asuma sus responsabilidades. De otra manera, de nada servirían uno o mil proyectos.”

Aquí hay tres patas que deben cumplir con su cuota de sentido común: el Gobierno Provincial, que debe asumir su rol de contralor y hacer cumplir las leyes; la Fundación Campo Limpio, que contiene a gran parte de los privados del sector y debe adecuarse a la reglamentación vigente; y el último eslabón, los productores, que deben hacer un buen uso de los productos y seguir los procedimientos para desechar los bidones. Nadie puede desligarse del tema pero, como decía la máxima referencia del Partido Justicialista, el General Juan Domingo Perón: “El hombre es bueno, pero si se lo vigila es mejor” graficó Marino.

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