Para Boudou, la investigación “es una señal para que nadie más se anime a no tener compromisos con los medios concentrados y empresarios fuertes”

El vicepresidente Amado Boudou (FPV) estimó que el juez Ariel Lijo, que lleva adelante la investigación por la expropiación y la venta de Ciccone Calcográfica, «pone a funcionarios bajo la picota pero no investiga a ningún empresario grande”. Además, indicó que “quedó en claro que hay un análisis muy sesgado de todas las pruebas del expediente”.

Respecto a la declaración indagatoria del día de ayer, el referente del oficialismo señaló que “en más de 60 testimoniales fue muy incisivo y preguntó en forma punzante, pero a los Ciccone no les preguntó nada, los dejó contar su relato y sólo les hizo preguntas formales y de ocasión”.

Además manifestó que la investigación “es una señal para que nadie más se anime a no tener compromisos con los medios concentrados y empresarios fuertes”.

El referente del Ejecutivo consideró que el magistrado “se pasa investigando una boleta de 200 pesos de luz y gas (que lo vincula con Alejandro Vanderbrele) pero no se puso a investigar ni un segundo la ruta de 50 millones de pesos”. En ese sentido, recalcó como «llamativo» que Lijo examine con ese nivel de detalle el rol de funcionarios públicos sin atender a «ningún empresario grande” y que tampoco enfatice en la ruta del dinero.

A su vez, el ex ministro de Economía destacó como la “parte oscura del expediente” la actitud del juez al convertir a la familia Ciccone «de imputados a testigos reservados, y de testigos a querellantes, con lo cual tuvieron acceso a todo el expediente y pudieron armar sus demandas contra el Estado”.

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