Conflicto por proyecto de «Ley de Internación de Adictos» que promueve la internación sin consentimiento

El pasado martes 31 de octubre, los diputados Horacio Alonso y Franco Caviglia presentaron en el Congreso Nacional un proyecto de ley de internación sin consentimiento de personas con consumos problemáticos de alcohol y otras drogas, que crearía una normativa paralela a la que ya dispone la existente Ley Nacional de Salud Mental Nº 26.657 (LNSM).

En su capítulo VII, la LNSM establece los requerimientos legales que deben cumplir las internaciones involuntarias por motivos de salud mental y adicciones. Plantea a la internación involuntaria como una medida terapéutica excepcional en caso de que no sean posibles abordajes ambulatorios y cuando el equipo interdisciplinario de salud valore una situación de riesgo cierto e inminente para sí o para terceros.

En cambio, el nuevo proyecto de ley señala que la internación sin consentimiento deberá ser entendida como una medida cautelar preventiva. Esto modifica sustancialmente el sentido de la internación que rige la LNSM y abre un sinfín de interrogantes, introduciendo en una nebulosa la garantía de los derechos de las personas con consumos problemáticos.

Vale mencionar que el documento final de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre drogas (UNGASS) recomienda alentar la participación voluntaria de personas con trastornos relacionados con las drogas en programas de tratamiento con su consentimiento informado. El proyecto de «Ley de internación de adictos» camina en sentido contrario a las recomendaciones de Naciones Unidas y a la LNSM, abriendo la puerta a posibles arbitrariedades que habilitan la posibilidad de vulneración de derechos.

El proyecto de ley ahonda aún más en la creación de entidades o medidas ya existentes en la LNSM. Entre muchas otras superposiciones, por ejemplo, crea un “Consorcio Público Sanitario” en el ámbito de la SEDRONAR, que se superpone a la Comisión Interministerial creada por la LNSM. También propone una “Comisión Civil de asesoramiento”; un paralelo de lo que ya es el Consejo Consultivo Honorario.

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