15 de junio de 2024

NCN

Para que el ciudadano tenga el control.

EL FASCISMO COMO MÉTODO DE PODER. Por Claudio Naranjo

EL FASCISMO COMO MÉTODO DE PODER

No sé cómo hemos podido llegar a una situación así en un país como
Argentina. Un país democrático que defiende los derechos y las libertades
de sus ciudadanos y que se rige por una constitución aprobada por todos
–sí sé por qué estamos atravesando esta crisis-, pero prefiero referirme al
presente sin olvidar el pasado del cual venimos.

El 19 de noviembre de 2023 se llevó a cabo en Argentina un balotaje que
enfrentaba a Javier Milei y Sergio Massa por la presidencia de la Nación;
el último, Ministro de Economía que conducía desde hacía
aproximadamente un año y medio el país, Alberto Fernández-Presidente
y Cristina Kirchner-Vicepresidente, le habían entregado las riendas
indómitas –aparentemente- de una Argentina desbocada.

Javier Milei, un economista recién llegado a la arena política, tiene la
fortuna por una carambola y graves errores de sus adversarios, de ganar
ese balotaje y convertirse en el próximo Presidente de la Argentina. Milei
no oculto sus recetas si llegaba al poder, anunciaba que bajaría la
inflación con un instrumento de la economía conocido por todos: déficit
cero.

Para implementar sus promesas, a partir del 10 de diciembre de 2023
comienza en Argentina a llevarse a cabo una carnicería con los sectores
más vulnerables (todo lo contrario a lo que había dicho en campaña, que
el ajuste iba a ser en el corazón de la ‘casta’), clase media, baja, jubilados,
comerciantes, pequeñas Pymes y le apunta al corazón del país y motor del
desarrollo, a la clase trabajadora, aquella que ya desprotegida por sus
organizaciones desde hace décadas, queda a merced del nuevo gobierno y
del delirio del Presidente.

El país toma un rumbo muy pocas veces visto en la historia argentina, en
tan sólo 90 días produjo la baja de 270 mil cuentas sueldos, al liberar sin
ningún control la economía y pisar las paritarias, consiguió el ‘déficit cero’ tan anhelado por el jefe de Estado, pero irrumpió sin piedad en millones de hogares argentinos, licuando el sueldo de los trabajadores y
destruyendo el poco poder de ahorro que tenía una parte de la población.

El fascismo cómo método de poder está siendo implementado por el
gobierno nacional en todos los órdenes; el autoritarismo y totalitarismo
son movimientos de extrema derecha, este gobierno es de extrema
derecha. A Milei le irrita la democracia, Thomas Mann dijo: “Si alguna
vez llega el fascismo al poder lo hará en nombre de la libertad”. Y así está
ocurriendo. Al Presidente no le importa la gente, miles de estaciones de
servicios sin gas, trenes con demoras por protestas que no son atendidas,
comedores sin comida, protestas sociales que son salvajemente
reprimidas, enfermos oncológicos que no reciben los medicamentos,
prepagas que le aumentaros el 400% a sus clientes, padres que tuvieron
que sacar a sus hijos de los colegios privados, pues las cuotas están sin
control… mientras todo esto transcurre, el Presidente y su hermana de
viaje en el exterior en visitas privadas.

La oposición es un conglomerado de tribus que cada una atiende su juego,
negociados subterráneos en el Parlamento que pronto nos enteraremos; el
dictamen de la Ley Bases viene nuevamente con Banelco incluida. La
oposición dice estar preocupada por los trabajadores pero acepta el
aumento a todos sus Senadores/as sin chistar; periodistas que han
quedado en la calle, mientras cuatro o cinco ensobrados hablan loas del
Presidente. Pautas publicitarias cortadas sin ningún rigor periodístico, no
he oído levantar la voz a ningún Diputado/a o Senador/a pidiendo que se
respeten los mínimos acuerdos de funcionalidad de los medios. Si no hay
plata, debiera ser para todos.

El país está sin conducción (descreo de todas las encuestas, mienten), el
pueblo está triste, acongojado, junio será un mes bisagra en la historia de
este gobierno, recordaba estos últimos días a La Bruyere: “Cuando un
pueblo se exalta es difícil calmarlo; pero cuando está tranquilo es difícil
saber cuándo va a exaltarse”.

Claudio Hugo Naranjo-Periodista-Escritor